Un día normal

En los días grises me gusta contar las pequeñas cosas que logro observar, 
me gusta recordar las piezas que he ocultado. 

Feliz?
Podría estar feliz. 

Pero solo  es el vació que estoy llenando con pequeñas porciones de piezas incompletas, que generalmente emergen con velocidad , pero estas se quedan estancadas esperando nacer de lo muerto tardándose miles de minutos que suelen recorrer mi alma y duelen. 

Salgo al jardín a las 11:00 am, con una taza de café fuerte con leche y una cucharada de vainilla. 

Nada pasó. 



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